EE.UU. aprobó la mayor reforma financiera 16/07/2010

Reacción. Bernanke sostuvo que es un "amplio avance" para evitar una nueva crisis

WASHINGTON | AFP

El Senado de Estados Unidos aprobó finalmente ayer la mayor reforma de Wall Street desde la Gran Depresión de los años `30, brindando al presidente Barack Obama una importante victoria política.

El secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, elogió la aprobación de la reforma y estimó que va a "recompensar la prudencia" de los actores del sector financiero. El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, dijo que representa un "amplio alcance" para evitar otra crisis.

La votación se produjo prácticamente de acuerdo a la distribución partidaria en la Cámara Alta, con un resultado 60-39 para enviar el proyecto de ley de 2.300 páginas al escritorio de Obama para lo que se espera sea una rápida promulgación. La reforma está diseñada para controlar las prácticas riesgosas de los grandes bancos estadounidenses, responsabilizadas por la crisis financiera de otoño de 2008 (ver aparte).

Sólo tres republicanos se unieron a 55 demócratas y dos independientes para aprobar la medida, en tanto un demócrata se opuso. La Cámara de Representantes ya había aprobado el texto a fines de junio pese al fuerte lobby en contra de operadores de Wall Street.

Se trata de la segunda e histórica ley que obtiene el gobierno de Obama tras lograr pasar por el Congreso la reforma del sistema de salud en marzo. Y llega en un momento crucial para el gobierno, que pierde popularidad y confianza entre los estadounidenses por la desaceleración económica.

El texto definitivo de la ley "Dodd-Frank" -por el nombre de sus principales autores, el senador Chris Dodd y el representante Barney Frank- fue concebido para intentar impedir una nueva crisis como la de 2008, que precipitó la economía de Estados Unidos al abismo.

El texto, que busca extender el control de los reguladores a secciones enteras de las finanzas que se le escapaban, prevé sobre todo la creación de un organismo de protección del consumidor financiero en el seno de la Reserva Federal (Fed), e impide el rescate de grandes instituciones financieras a costa de los contribuyentes.

Entre las otras medidas destacadas del proyecto figura una disposición para un mejor control del inmenso mercado de los productos derivados intercambiados de acuerdo mutuo. Estas herramientas especulativas estuvieron en el centro de la última crisis financiera en Estados Unidos.

El texto contiene además una medida denominada la "regla de Volcker", por el nombre del consejero económico de Obama, Paul Volcker, cuya idea es mantener a los bancos comerciales lejos de la "tentación" de asumir riesgos para que se concentren en sus actividades de crédito.

El proyecto crea asimismo un consejo de vigilancia de la estabilidad financiera. De todos modos, la reforma fue edulcorada por compromisos de último minuto. Los bancos comerciales podrán por ejemplo continuar comercializando ciertos productos de inversiones.

Seis medidas que cambiarán operativa de wall street

PROTECCIÓN DE LOS CONSUMIDORES. La regulación ahora estará a cargo de la Oficina de Protección Financiera de los Consumidores, de la Reserva Federal, pero con un director independiente nombrado por el presidente y confirmado por el Senado. Este organismo es el encargado de definir las reglas que se aplican a la mayoría de los productos financieros de consumo corriente.

PREVENCIÓN DE RIESGO SISTÉMICO. Se crea el Consejo de vigilancia de la estabilidad financiera con representantes del gobierno y de los reguladores. Deberá prever los riesgos en el sistema y coordinar acciones para evitarlos.

FIN DE RESCATES ESTATALES. No se podrá apelar al dinero de los contribuyentes para salvar empresas financieras en dificultades o pagar el costo de su desmantelamiento.

REGLAMENTACIÓN DE DERIVADOS. Se obliga a intercambiar los productos derivados normalizados por medio de una cámara de compensación, lo que permitirá darle transparencia al mercado y facilitar su regulación. Los grandes bancos podrán intercambiar productos derivados sólo para prevenirse contra riesgos o si se trata de contratos de cobertura contra el riesgo de tasa de interés o tasa de cambio. Los bancos deberán escindirse luego de dos años de actividades relativas a otro tipo de derivados, como los contratos contra el riesgo de deuda del país o de las empresas.

FONDOS ESPECULATIVOS. Se somenterán al regulador bursátil, SEC, si administran fondos superiores a US$ 150 millones. Estos fondos especulativos ("hedge funds") manejaban miles de millones de dólares hasta ahora, aunque sin un verdadero control, con el riesgo de desestabilizar el conjunto del sistema financiero cuando se encontraban en peligro.

TITULARIZACIÓN. Obliga a los emisores que practican la titularización de préstamos (transformación de préstamos en títulos financieros) a retener una parte del riesgo ligado a los mismos (al menos 5%). La titularización consiste en transformar los préstamos en títulos financieros fácilmente negociables. La acción masiva sobre los préstamos inmobiliarios fue una de las causas de la crisis financiera de otoño de 2008. Preocupada por la transparencia, esta ley obliga a los emisores a brindar más información sobre sus productos.


Fuente: El País